Nuestra Gente Principales

Bertha M. Méndez: “Soy emprendedora, me gusta Venezuela, mi Araure querido, y quiero dar lo mejor a mi país”

Foto del avatar
Escrito por Beatriz Quintana

Araure.- Las bellas y antiguas casas del Araure colonial están dando mucho qué hablar, y hay una muy especial porque pertenece a la familia. De ella, guardo memorias muy felices: la casa de los Méndez Salguero antaño, hoy de los herederos y nietos, los Méndez Rivero y nicho de Bertica’s Bollería.

En ella, una artesana, pedagoga y emprendedora, ha logrado, con un proyecto sencillo pero hermoso, darle nuevamente vida a la casona, abrir su gran portón y regalarle al público portugueseño la experiencia de comer en su jardín interno.

La protagonista de este domingo lleva el nombre de su recordada abuela Bertha. De ella heredó, además de la casa, las amistades, la coquetería, su familiaridad, las habilidades manuales y la sazón culinaria. Del abuelo Marco, la pasión por el comercio, porque, en ese mismo lugar, él fundó uno de los negocios más prósperos y duraderos de ese Araure del recuerdo, el “Almacén Mixto”, que fue referente en su época, grande y muy bien surtido.

Maestra por más de 20 años, después de jubilada se ha dedicado al comercio.

Hoy, Bertha María Méndez Rivero contribuye a darle brillo al turismo portugueseño, con Bertica’s Bollería, un proyecto que nació después de muchos años de vender hallacas, bollos y pasteles, de emprender con manualidades y accesorios, entre otras ideas puestas en práctica y que dieron lugar al exitoso proyecto de los pasteles andinos que actualmente disfrutamos.

Es profesora en Educación Preescolar egresada de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Barquisimeto (UPEL) y magíster en Ciencias de la Educación de la Universidad Santa María. Durante 20 años fue maestra rural en diversas poblaciones del municipio Araure y hoy, aunque su juvenil aspecto físico diga lo contrario, es una docente jubilada.

Para orgullo y felicidad de todos, su trabajo de tantos años —solo con la publicidad de quienes probaban sus recetas y vendiendo a domicilio— va tomando forma y fuerza, abre puestos de trabajo y empieza a posicionarse como una excelente opción para desayunar mientras se disfruta de un ambiente original, colonial y natural.

Berthica hizo un pacto con la juventud. Es la hija mayor de dos maestros: Aura Blanca Rivero Porras y Marco Antonio Méndez Salguero (+), también dirigente juvenil de AD y un político destacado, y hermana de Marco Florencio (+) y Blanca Elena, también parte de este proyecto comercial.

Como docente, Bertha se dedicó durante más 20 años a la educación preescolar, en zonas rurales, un trabajo que —dice— disfrutaba y la hacía feliz.

“Mi infancia y juventud la viví aquí, en esta casa. Recuerdo que siempre íbamos a Guanare a compartir en familia. Papi nos llevaba a casa de los abuelos por parte de mamá y visitábamos a los primos; hacíamos fiestas. En Araure siempre estábamos en el negocio que estaba en la esquina de la casa ” Almacén Mixto”, con el abuelo. Así crecí y llegué a la adolescencia. La familia es para mí muy importante. Disfruté la infancia con mis primas, siempre juntas, Deisy, Bertis y yo en casa del tío Alejandro Peraza y Audelina, mis tíos queridos. Teníamos muchos amigos. A los 16 años fui modelo y desfilé en el Club Canario en un evento al que vinieron artistas relevantes”, comentó.

Como educadora fue contratada varios años en la Escuela Monseñor Ramos Cordero. Luego fue traslada a la Escuela Los Botalones. “Allí me encantó trabajar, fui feliz en las fiestas, porque no faltaban los violines”.

Por concurso obtuvo cargo en la zona alta de Preescolar “Los Azulejos” de Bajo Seco I, en la zona alta de Araure, y un año más tarde la  trasladan a la Escuela Quebrada de Armo.

Manos maravillosas

Las habilidades manuales vienen de mi abuela Bertha. Siempre la acompañaba a la Escuela Hermanas Peraza, donde era directora de la Escuela de Artes y Oficios; fue también una extraordinaria anfitriona y cocinera, la familia siempre venía a disfrutar sus platos. Esta idea fue un emprendimiento en pandemia. Un día hice pasteles andinos para cenar y al otro ya tenía un negocio que ha progresado, de un lugar pequeño en la esquina, a toda la casa. Oficialmente abrimos al público el 1 de octubre de 2021″, explicó.

En una economía tan distorsionada, abrir un negocio implica mucho riesgo y más valor, pero Bertha, creativa, quería ponerse en acción y siempre estaba haciendo bisutería, interviniendo carteras o franelas, creando detalles para regalar. Abrió una tienda que tuvo que cerrar por la pandemia. Entonces se reinventó con la comida, sin parar, ¡insistió, persistió y hoy disfruta de su éxito!

“Ya estaba jubilada y siempre me ha gustado emprender. Debido al período de Covid, me reinventé, ya que tenía un negocio especialmente para niñas, donde realizaba todo a mano y lo tuve que cerrar. Al poco tiempo llegan los pasteles andinos para quedarse”.

-Mi motivación y ganas de hacer las cosas bien, lo llevo por dentro. Me gusta Venezuela, mi Araure querido, y quiero dar lo mejor a mi país. Tengo la suerte de recibir desde el inicio, el apoyo incondicional de mi familia y de mis amigos de la Parroquia Nuestra Señora del Pilar. Siempre me animaron y aún siguen siendo clientes fieles”, expresó.

Con Asdrubal José su hijo e Isabel.

“Esto fue algo tan repentino que no pensé realmente en los riesgos. Arranqué con Dios, la Virgen y el apoyo de mi hijo Asdrúbal José. Ya cuando tenía 2 meses, estaba ampliando. Seguimos juntos, en evolución, siempre con actitud positiva y perseverancia. Berthica’s Bollería ya tiene 4 años”.

Esta casa la compraron los abuelos en 1929. Aquí nació Marco Antonio, su papá, y donde crecieron las primas Isabel y sus hijas. Fue la casa de las recepciones familiares, matrimonios, cumpleaños y Fin de Año, siempre en sus pasillos con la ensalada de gallina, el coctel de guayaba y la sopa de doña Bertha.

Berthica con sus abuelos.

“Eran bellos abuelos, siempre amorosos y muy trabajadores. De la abuela Bertha me queda su coquetería y sus manualidades. Ella cosía y bordaba, y el abuelo Marcos fue un comerciante próspero”, recordó.

“Mami, por su parte, fue una excelente maestra, graduada en Guanare. Papi también normalista y apasionado por la política. Seguí los caminos de la educación, siempre bien aconsejada por mi  madre. De ella copié la bella letra, también le gustaba tejer, pintar y hacía las mejores carteleras y adornos para la escuela. Eso también lo heredé”, afirmó.

Escuchar para tener éxito 

“Crecer y afianzar el negocio ha sido paulatino, siempre constante; escuchamos a los  comensales para complacerlos: se hacen empanadas y chupe de pollo los domingos, aparte de los pasteles, que son a diario. Le ponemos cada día más amor y dedicación, decoramos cada día la casa, con muchos detalles y nos esmeramos con el jardín. Por eso, le encanta a la gente. Además, estamos generando empleo, tenemos a un grupo de 6 muchachas excelentes. Somos un gran equipo”, afirmó Bertha.

Con iniciativas como esta, la actividad turística de Portuguesa se ha elevado, sus desayunos ya son famosos y va mucha gente a diario.

Con su hermana Blanca y su sobrina.

El público es variado: les visitan muchos andinos y muchos araureños que siempre dejan anécdotas de su papá, esos que lo conocieron, que estudiaron juntos o que trabajaron en la política.

“El lugar se ha dado a conocer, poco a poco, al inicio por las opiniones entre amigos, familia y gente nueva que nos visita. También se han interesado influencers que nos visitan y realizan maravillosos videos y eso atrae muchos clientes. Seguimos encaminados, creyendo en Venezuela, insistiendo siempre. Nos quedamos porque amamos estar aquí, queriendo crecer más y más, y cada día, hacerlo mejor”, aseguró.(CNP 16.100)

 

Acerca del autor

Foto del avatar

Beatriz Quintana

Deja un comentario