El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves 5 de noviembre, en medio de la crisis política y financiera desatada por la intervención de Ueno Bank, una entidad privada vinculada empresarialmente al mandatario y que recibió millonarios depósitos de organismos públicos durante su gestión.
La decisión se conoció mientras la Cámara de Diputados debatía someterlo a un juicio político por su presunta responsabilidad en el escándalo. Horas después, los legisladores aprobaron por unanimidad la acusación, con 78 votos, por supuesto «grave y sistemático mal desempeño de sus funciones». El expediente fue remitido al Senado, que deberá decidir si continúa el procedimiento. La renuncia de Peña también está pendiente de una decisión de la Cámara Alta.
La crisis comenzó el martes 3 de noviembre, cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) ordenó iniciar el procedimiento de resolución de Ueno Bank, luego de detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50 % del mínimo exigido. La medida implicó la suspensión de las operaciones de la entidad y dejó a unos 2,9 millones de clientes sin acceso a sus cuentas, en un país de aproximadamente 6,1 millones de habitantes.
Los depósitos públicos bajo cuestionamiento
Uno de los principales focos de la controversia son los recursos estatales que manejaba la institución financiera. Durante el gobierno de Peña, Ueno Bank recibió depósitos de organismos públicos, entre ellos el Instituto de Previsión Social (IPS), responsable de administrar fondos de jubilaciones y servicios de salud de los trabajadores paraguayos.
Reportes periodísticos cifraron en unos 850 millones de dólares los depósitos públicos que concentraba la entidad, de los cuales alrededor de 380 millones correspondían al IPS. La situación generó cuestionamientos sobre los controles financieros y las decisiones que permitieron que recursos estatales permanecieran en el banco.
A esto se suman los vínculos empresariales de Peña con el Grupo Vázquez, conglomerado propietario de Ueno Bank. El mandatario fue accionista del grupo hasta marzo de 2025, cuando se desvinculó de su participación, según reportes de medios paraguayos e internacionales. La oposición sostiene que esa relación plantea posibles conflictos de intereses y exige investigar las decisiones gubernamentales relacionadas con la entidad.
Protestas y reclamos en Asunción
La intervención bancaria provocó manifestaciones de ahorristas, jubilados, trabajadores y estudiantes en el centro de Asunción. Los afectados exigieron respuestas sobre la recuperación de sus depósitos y responsabilidades por la situación financiera de la institución.
Las protestas continuaron durante los días siguientes, incluso frente al Panteón Nacional de los Héroes y en las inmediaciones del Congreso. Algunas movilizaciones derivaron en enfrentamientos con la Policía, que utilizó gases lacrimógenos y proyectiles de goma para dispersar a manifestantes.
Las manifestaciones también incorporaron reclamos de trabajadores de empresas vinculadas al Grupo Vázquez, quienes exigieron el pago de salarios y prestaciones laborales. Jubilados del IPS y otros sectores se sumaron a las movilizaciones para denunciar la incertidumbre sobre los recursos públicos y la gestión gubernamental.
La crisis también provocó la renuncia del presidente del Banco Central, Carlos Carvallo, quien anteriormente había ocupado cargos directivos en Ueno.
El Gobierno aprobó un mecanismo para devolver parte de los ahorros
Antes de presentar su renuncia, Peña promulgó la Ley n.º 7745, aprobada por el Congreso para agilizar la restitución de los depósitos a los clientes afectados por la intervención de Ueno Bank.
La normativa establece un anticipo de hasta 40 salarios mínimos por depositante, equivalente a 121.760.000 guaraníes. El procedimiento de pago debe comenzar dentro de las primeras 24 horas y completarse en un plazo máximo de cinco días hábiles. El monto que recibirá cada cliente dependerá de su saldo y de las obligaciones vencidas que mantenga con la entidad.
El Banco Central informó que los ahorristas recibirán instrucciones para cobrar mediante transferencias a cuentas de otras instituciones financieras o a cuentas que se habiliten para quienes no tengan otros productos bancarios. Sin embargo, la aprobación de este mecanismo no detuvo las manifestaciones ni los reclamos por responsabilidades políticas y financieras.
Peña presentó su renuncia mientras avanzaba el juicio político
En un mensaje difundido en video, el mandatario anunció que había decidido dejar la Presidencia para preservar la estabilidad del país, la paz social y las instituciones democráticas. También pidió disculpas a los paraguayos si había fallado en la confianza que depositaron en él y expresó su deseo de que se garantice la devolución de los recursos retenidos en Ueno Bank.
Pese a su renuncia, la Cámara de Diputados aprobó avanzar con el juicio político y remitió la acusación al Senado. La decisión sobre el procedimiento y la dimisión de Peña queda ahora en manos de la Cámara Alta.
El vicepresidente Pedro Alliana figura como sucesor constitucional para completar el período presidencial, previsto hasta agosto de 2028, pero su asunción depende de que se resuelva la situación institucional derivada de la renuncia presentada por Peña.
Con información de medios internacionales

