El ícono mundial de la música, Lionel Richie, fue ingresado voluntariamente en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un hospital en St. Louis,
El suceso ocurrió poco después de su presentación del sábado 29 de agosto en la emblemática concha acústica The Muny, en el marco de su gira estadounidense “Sing a Song All Night Long” junto a la mítica agrupación Earth, Wind & Fire.
De acuerdo con informes de medios internacionales, el deterioro físico del artista se hizo evidente en el tramo final del concierto.
Testigos presenciales detallaron que el cantante de “Hello” experimentó un agotamiento severo e incluso tuvo que apoyarse en su piano y pedir a su equipo técnico que le trajeran un taburete para poder sentado interpretar el tema de cierre, “All Night Long”.
Fuentes cercanas a la gira confirmaron a Rolling Stone que Richie tomó la decisión de hospitalizarse por estricta medida de prevención.
Los médicos de guardia arrojan de forma preliminar un cuadro de deshidratación leve derivado de las altas temperaturas del escenario.
El equipo logístico precisó que el músico se encuentra estable, de buen ánimo y bajo observación constante con miras a recibir el alta médica durante este martes 1 de septiembre.
Este episodio ha vuelto a encender las alarmas entre sus seguidores, dado que constituye el segundo bache de salud que sufre el jurado de American Idol en pocos meses.
El pasado 24 de junio, Richie se vio obligado a suspender abruptamente la noche de apertura de su gira en Minnesota tras sufrir intensos mareos sobre el escenario, viéndose forzado a posponer varias fechas posteriores por prescripción médica.
A pesar de este nuevo inconveniente físico, los promotores del evento informaron que el intérprete mantiene firme su agenda musical actual.
Su próximo concierto multitudinario está programado para finales de septiembre en la ciudad de San Francisco, seguido de una residencia oficial de espectáculos en Las Vegas durante los meses de octubre y noviembre.
El Universal

