El ambiente en el Real Madrid es de enfado absoluto tras el partido disputado este domingo contra el Atlético de Madrid. En el vestuario blanco, los jugadores y el cuerpo técnico terminaron molestos con el desempeño del arbitraje durante el derbi.
La molestia dentro del equipo es enorme, puesto que, consideran que varias jugadas puntuales y decisiones clave terminaron perjudicando claramente su trabajo sobre la cancha, dejando que los colchoneros ganaran 2-1.
La tensión se sintió desde el pitido final. Los futbolistas mostraron su frustración camino a los vestuarios, donde los comentarios sobre los cobros y la falta de criterio uniforme fueron el tema principal de conversación.
En el club entienden que hubo jugadas determinantes donde las faltas y las tarjetas no se midieron con la misma vara para ambos conjuntos.
Asimismo, el cuerpo técnico buscó mantener la calma en la rueda de prensa para evitar polémicas mayores o posibles sanciones.
El Universal

