Planificadores del Pentágono evaluaron durante las últimas semanas diversos escenarios basados en hipotéticos ataques de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos contra Cuba, según reveló un informe difundido este miércoles por la cadena de noticias estadounidense CBS News, que cita a múltiples funcionarios de defensa bajo condición de anonimato.
De acuerdo con las fuentes consultadas, este tipo de evaluaciones estratégicas forman parte de los procedimientos de rutina del Departamento de Defensa y no indican que la administración de la Casa Blanca esté considerando autorizar una intervención armada en la isla caribeña.
Entre los planes tácticos analizados por los comandos militares se incluyó la viabilidad de un asalto aéreo a gran escala liderado por la emblemática 101ª División Aerotransportada del Ejército estadounidense.
Estas sesiones de planificación operativa son organizadas habitualmente por el Pentágono en coordinación con los mandos encargados de los teatros de operaciones globales.
Durante los ejercicios se examinan de manera exhaustiva variables clave como los objetivos específicos de la misión, el número de tropas terrestres y marítimas requeridas para el despliegue, la secuenciación de los acontecimientos, los riesgos de seguridad y los complejos requerimientos logísticos de la operación.
Limitaciones logísticas ante otros frentes globales
Los analistas militares subrayaron que, en el panorama geopolítico actual, ejecutar una operación militar real contra Cuba representaría un desafío logístico crítico para el Pentágono.
Esto se debe a que una porción significativa de la atención de las Fuerzas Armadas estadounidenses, así como algunos de sus recursos de combate y capacidades ofensivas más importantes, se encuentran actualmente replegados en otros escenarios internacionales de alta prioridad, particularmente en el marco del conflicto con Irán.
Debido a estas limitaciones, las fuentes gubernamentales consideraron altamente improbable que Washington decida aprobar una intervención armada contra la isla en el corto plazo.
Estancamiento diplomático y presión financiera
La filtración de estos informes coincide con un período de parálisis en la estrategia diplomática liderada por el secretario de Estado, Marco Rubio.
El jefe de la diplomacia estadounidense ha abogado activamente por propiciar una transición política en Cuba mediante la conformación de un gobierno interino compuesto por tecnócratas que estén dispuestos a implementar reformas económicas de apertura.
Para forzar este escenario, Washington mantiene activa una rigurosa campaña de presión financiera centrada en la imposición de sanciones severas dirigidas al aparato militar cubano, afectando de manera directa a su principal conglomerado empresarial, el Grupo de Administración de Empresas S.A. (Gaesa).
Sin embargo, el secretario de Defensa de EE UU reconoció el pasado fin de semana que, hasta el momento, el gobierno de La Habana y sus cúpulas de poder persisten en su negativa de implementar reformas estructurales en el país.
AFP

