Montevideo.- Mientras hace sus compras de rutina en un supermercado de Montevideo, Alicia Gereda comenta que los precios se volvieron previsibles desde hace un tiempo.
“Sé que no me voy a encontrar con sorpresas”, dice esa docente de 58 años. “Si mantengo lo que compro día a día, sé cuánto voy a gastar”.
El cambio al que se refiere es histórico: Uruguay tuvo en marzo una inflación interanual de 2,94% según datos oficiales, su registro más bajo en 70 años.
El fenómeno fue impulsado el mes pasado, en particular, por una baja en los precios de frutas y verduras.
Pero hay otros factores que han llevado además al sector privado a moderar las proyecciones de alza de precios a futuro, en sintonía con las metas de la autoridad monetaria uruguaya, pese al incierto escenario internacional y la suba del valor del petróleo.
“Lo más importante de lo que se logró no es quizás la baja de inflación en sí misma, sino de las expectativas de inflación: eso es realmente gigante”, dice el presidente del Banco Central, Guillermo Tolosa, a BBC Mundo.
El fenómeno puede beneficiar a personas como Gereda, cuyo poder adquisitivo se ve blindado, y a empresas que pagan menos por créditos que toman para crecer o contratar trabajadores.
Pero la inflación uruguaya ha caído incluso debajo del mínimo previsto oficialmente, y eso también plantea retos inusuales.
BBC Mundo

