Acarigua.- En tiempos marcados por el avance acelerado de la tecnología y el uso creciente de la inteligencia artificial, la Iglesia católica llamó a reflexionar sobre la necesidad de mantener lo humano en el ámbito comunicacional.
Este tercer domingo de mayo, durante la celebración de la Ascensión del Señor, también se conmemoró la 60.ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, instituida este año bajo el lema “Preservar rostros y voces humanas”, propuesto por el papa León XIV como una invitación a repensar el rol de los comunicadores en la era digital, se informó en una nota de prensa compartida por la Diócesis de Granare.
Durante la homilía en la Diócesis de Guanare, monseñor Oswaldo Enrique Araque Valero advirtió sobre los riesgos del uso desmedido de la inteligencia artificial, especialmente cuando sustituye el pensamiento crítico y el proceso creativo del ser humano.
“Debemos ser vigilantes del desarrollo tecnológico y del uso de la inteligencia artificial, pero no dejarlo absolutamente todo en sus manos. Concebirla como una herramienta omnisciente, capaz de sustituir la memoria, el consejo o el pensamiento, puede erosionar nuestras capacidades cognitivas, emocionales y comunicativas”, señaló.
El obispo de Guanare insistió en que ceder funciones mentales y creativas a la tecnología implica un retroceso en el desarrollo humano.
“Renunciar al esfuerzo creativo es sepultar los talentos que hemos recibido para crecer como personas en relación con Dios y con los demás; es esconder nuestro rostro y silenciar nuestra voz”, expresó.
Asimismo, advirtió sobre el riesgo de la simulación digital, que puede generar realidades paralelas y apropiarse de identidades humanas, rostros y voces, difuminando la frontera entre lo real y lo artificial.
La actividad reunió a periodistas, locutores y agentes parroquiales de comunicación de la Diócesis de Guanare, en un espacio de reflexión sobre los desafíos éticos de la comunicación en la era digital. (CNP 25.482)

