Salud

Hígado graso: alimentos de consumo diario que pueden acelerar eldaño

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Escrito por Redacción

El hígado graso no alcohólico es una de las enfermedades hepáticas que suele afectar a cerca de 25% de la población en el mundo, así como la obesidad, la diabetes tipo 2 y el colesterol alto, según el portal médico MedlinePlus.

Este padecimiento rara vez presenta dolor o síntomas evidentes. Sin embargo, hay ciertos alimentos de consumo diario que pueden acelerar los signos de la enfermedad, por lo que los especialistas recomiendan que su ingesta sea moderada.

De acuerdo con una investigación publicada en la revista científica Frontiers in Nutrition, se logró encontrar que existe una relación directa entre un grupo específico de alimentos y el riesgo de desarrollar o agravar el hígado graso.

En el estudio participaron más de 500.000 personas. Es uno de los análisis más amplios que se ha realizado acerca de este padecimiento. Los científicos quedaron sorprendidos al ver los resultados.

Alimentos no recomendados

Los alimentos ultraprocesados se asocian con 22% más de riesgo de desarrollar hígado graso, según los hallazgos de los investigadores, en comparación con aquellas personas que no los consumen de manera recurrente.

Asimismo, encontraron que estos productos, cuando se ingieren en la dieta diaria, aumentan el riesgo de padecer la enfermedad hasta 6%.

Por otro lado, la Secretaría de Salud y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) explicaron que más de la mitad de los adultos suelen padecer algún grado de hígado graso.

Al no presentar síntomas en su etapa temprana, la mayoría de las personas que lo padecen no lo saben, por lo que, al no cambiar sus hábitos alimenticios, pueden empeorar la enfermedad.

Por ello, es importante que las personas eviten consumir alimentos ultraprocesados como gaseosas, embutidos, galletas industriales, cereales de caja con azúcar, papas fritas de bolsa, nuggets, sopas instantáneas y comida rápida.

Otros productos que también se deben dejar de lado son el alcohol, la carne roja, los granos refinados y la harina blanca.

Aunque los científicos no especificaron una dieta concreta para evitar el hígado graso, recomiendan una alimentación basada en vegetales, frutas, fibra, proteínas magras y grasas saludables. Además, aconsejan realizar ejercicio físico para mantener un peso saludable.

Si no se le da el tratamiento correcto, esta enfermedad puede transformarse en cirrosis y derivar en los siguientes problemas:

  • Ascitis o acumulación de líquidos en el área del estómago.
  • Várices esofágicas, que son la hinchazón de las venas del esófago y pueden romperse y sangrar.
  • Confusión, somnolencia y dificultad para hablar con claridad, una afección llamada encefalopatía hepática.
  • Bazo hiperactivo o hiperesplenismo, que puede causar un recuento muy bajo de plaquetas.
  • Cáncer de hígado.
  • Insuficiencia hepática terminal, lo que significa que el hígado ya no funciona.

GDA

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