ESET, referente en ciberseguridad aconseja no restringir por completo los videojuegos, sino ayudar a los menores a desarrollar hábitos seguros, confianza y a identificar e integrarse en comunidades de videojuegos positivas.
Mario Micucci, Investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica, abre diálogo comentando que el ciberacoso en los videojuegos rara vez comienza con un incidente dramático. “Lo más frecuente es que se trate de un comportamiento repetitivo que, poco a poco, transforma una actividad positiva en una experiencia estresante”. En este contexto, ESET comparte 4 señales de alerta a las que los padres, madres y tutores deben prestar atención:
1. Insultos constantes disfrazados de “cultura de los videojuegos”: las bromas y el intercambio de insultos son comunes en los juegos en línea. Pero cuando a un niño lo llaman repetidamente “novato”, “inútil” o lo culpan de cada derrota, ya no se trata solo de simples burlas. Según los expertos en comportamiento de riesgo en línea, el acoso en los juegos a menudo refleja el ciberacoso tradicional.
2. Cambios de humor después de jugar: Mirar lo que sucede después. El juego termina. ¿El niño parece tenso, enojado, inusualmente callado o molesto? ¿Pierde repentinamente el interés en un juego que antes disfrutaba?
3. Solicitudes para trasladar la conversación a otro lugar: Una táctica común de los ciberacosadores es pedirle al niño que continúe chateando en Discord, WhatsApp u otra plataforma. Debido a que cuando las conversaciones se dispersan en múltiples plataformas, a los tutores les resulta más difícil supervisarlas.
4. Secreto y evasión: Si un niño esconde repentinamente la pantalla cuando se ingresa a la habitación, se niega a hablar del juego o se pone a la defensiva cuando se le pregunta sobre videojuegos, es posible que esté experimentando interacciones negativas y que no sepa cómo manejarlas.
“Para mantener a los pequeños protegidos, lo importante es enseñarles cómo defenderse, ya que el objetivo no es controlar cada minuto de juego, sino brindarles a los niños las herramientas y la confianza necesarias para jugar de forma segura.”, agrega Micucci
ESET comparte algunos consejos
Hacer que los videojuegos formen parte de la conversación diaria: En lugar de preguntar solo sobre el tiempo frente a la pantalla, preguntar: ¿Con quién jugaste hoy? ¿Disfrutaste del juego? ¿Sucedió algo molesto o injusto?
Guardar pruebas antes de bloquear: si se produce acoso, animarlos a que haga capturas de pantalla o grabaciones de pantalla y guarden el historial de chat.

