Acarigua.- La psiquiatra española Marián Rojas Estapé describe la suerte de una forma acertada, como la confluencia de la preparación, la oportunidad y la actitud mental.
Paola Alejandra Castillo Escobar y Jocia Elimaleth Estévez Aguilar, una de Araure y el otro de Guanare, que llegaron al terreno donde muchísimos quisieron estar, la final del Mundial de Fútbol 2026, en Estados Unidos, han sido protagonistas, famosos en noticieros y redes sociales. Dos semanas de gloria que llevan años gestando.
Cada niño y joven del sistema de orquestas tiene un compromiso enorme y voluntario con la música y el país. Conozco de cerca el esfuerzo, trabajo y dedicación de estos músicos, que estudian en casa sus partituras, y en la sede de las orquestas practican, van a talleres y seminarios, reciben clases de expertos, también enseñan a los más pequeños, diariamente y con un entusiasmo admirable.
Aunque los coordinadores de núcleo y profesores lo entregan todo para que ellos lo logren, no siempre tienen las mejores condiciones. Los músicos no se quejan, no hay calor insoportable, goteras suficientes, espacio pequeño, instrumento inservible ni malestar alguno que detenga sus ganas de tocar y de educar su talento, durante horas continuas. Y ahí afuera, en la calle y a la intemperie, siempre hay una mamá, papá o una abuela incondicional, esperando su salida.

Junto a los compañeros de la New York Philharmonic.
Musicalmente hay una preparación constante y no se escatima en maestros, viajes a Caracas, cursos, tutores internacionales y presentaciones para estimularlos, y para quien se decide por la música como carrera, siempre habrá un escenario mejor, en cualquier parte del mundo.
¡Paola y Jocia no han tenido suerte, se han labrado este momento!
Desde Gustavo Dudamel, como ellos dos y los cientos de jóvenes diseminados por el mundo, son hoy nuestros mejores embajadores culturales.
¡Gracias por poner a Venezuela en alto!
Jocia
Nació el 19 de enero del año 2002, en Guanare, Portuguesa. Comenzó su formación musical en el núcleo de la orquesta de esa ciudad y no imagina un solo día de su vida sin que la música esté presente.
“Toco la viola desde entonces. Hemos tenido una serie de importantes de conciertos, desde la sala Simón Bolivar del Centro Nacional de Acción Social por la Música en Caracas, Venezuela, hasta escenarios como Wembley Stadium, de Londres, Inglaterra (Reino Unido)”, contó.

Para Jocia fue todo un privilegio asistir al mundial 2026.
Fue su primer viaje a Estados Unidos, y lo hizo por la puerta grande. Estuvieron allí una semana y aunque no tienen muy claro por qué fueron ellos los elegidos entre tantos jóvenes —Jocia dijo orgulloso— “ha sido todo un privilegio”.
“Primero llegamos a ensayar en el Manhattan Center a grabar los temas y, posteriormente, nos trasladamos al Metlife Stadium, de New Jersey”, explicó. Pero a pesar de estar en un mismo recinto, no conocieron a los jugadores, porque estaban en espacios distintos.
Como miembro de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, ha tenido la oportunidad de ser dirigido múltiples veces por su director titular, el maestro Gustavo Dudamel y —destacó— “en todas las ocasiones siempre es especial y mágico hacer música con él”.
“Éramos alrededor de veinte músicos jóvenes de la ‘Simón Bolivar’ y tuvimos el privilegio de ensayar y conocer a otros artistas y a nuestros compañeros de la New York Philharmonic”, explicó.
-Lo que jamás olvidaré de esta experiencia es la calidad humana y la sencillez de todos los que participamos en este evento, el impacto social y el mensaje de amor que dejamos, porque la música no es solo un medio de entretenimiento. La música nos conecta.
Paola
Ella es araureña, nació un 3 de octubre del año 2000. A los 6 años su abuela, Chiquinquira Jiménez, la llevó por primera vez para escuchar a otros niños tocar y quedó fascinada.
Comenzó a asistir al núcleo de Acarigua-Araure bajo la tutela del maestro Roberto Zambrano y escogió la viola como su instrumento.
“A pesar de haber tenido la oportunidad de viajar varias veces con la orquesta, una de las experiencias que más me marcó fue la gira del 50 aniversario de ‘El sistema’, porque estuvimos en importantes escenarios internacionales como el gran complejo musical Philarmonie de París, la Philarmonie de Berlín en Alemania y el Southbank Center de Londres, Inglaterra, entre otros. También participé en agosto del 2025 en una serie de shows con la banda Coldplay en el Wembley Stadium, de Londres, y pudimos compartir con Chris Martin, líder vocalista de la banda”, expresó.
¡Al mundial!
Ambos músicos portugueseños fueron notificados pocos días antes de viajar, como parte de un selecto grupo de 20 músicos de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, que tuvieron el honor de participar.

“En este caso, no podía viajar la orquesta completa. Llegamos a un hotel en New Jersey un poco retirado del centro de la ciudad, donde nos quedaba más cerca el estadio. En los ensayos debíamos mantener un alto nivel de profesionalismo, debido a la magnitud del compromiso que teníamos en nuestras manos. Cuando llegó el día del espectáculo nos divertimos y disfrutamos del gran trabajo que habíamos hecho”, afirmó feliz.
Para Paola hacer música con el maestro Gustavo Dudamel siempre es un placer: “La pasión y el amor que entrega cada vez que estamos en el escenario es indescriptible. He tenido la oportunidad de estar con él en varios compromisos musicales nacionales e internacionales”, declaró.

Paola ha tenido la oportunidad de tocar con maestro Dudamel en varios compromisos musicales.
Este no el primer viaje de Paola a USA como músico. Su última vez fue en un proyecto musical llamado “Encuentros” con la Fundación Gustavo Dudamel, oportunidad en la que se conformó una orquesta de jóvenes de distintos países, para un concierto en el Hollywood Bowl de Los Ángeles, California.

El momento esperado en el estadio.
“En este evento nos trataron súper bien. Pienso que el hecho de haber una representación de músicos venezolanos en la final, ya es un homenaje para el país. Valoré y viví a plenitud el momento junto a los maestros de la New York Philarmonic. Más que nunca estoy segura de que la música es un lenguaje universal”.
(CNP 16.100)

